viernes, 18 de septiembre de 2009

Pasan los años y la felicidad es cada vez un deseo mas cercano, menos inmenso, mas humano. Debo decir con la verdad absoluta que de tanto anhelar el imposible destello de amor en tus ojos, he aprendido a amar el mínimo gesto de tu mirada hacia mi. De tanto esperar las palabras candentes, las promesas increíbles de tus labios, he sido dichosa con el monologo cotidiano, con cada palabra que me cuenta el circulo constante de tu vida.
He aprendido, Mi Vida, que tu mera presencia me llena el alma, y que NUNCA soy mas feliz, que cuando estamos cerca (aunque estemos alejados)
Pasan los años y entre mis certezas , cuento que TE AMO.

2 comentarios:

Alerion Finigor dijo...

que liiiiiiiiiiiiiiiiiiiindooo !!!

nada mas que decir

La magia de mi pluma dijo...

que bonito!!!

Me ha encantado leerte.

Un abrazo